{"id":353012,"date":"2025-05-10T15:57:57","date_gmt":"2025-05-10T12:57:57","guid":{"rendered":"https:\/\/sana.sy\/es\/?p=353012"},"modified":"2025-05-10T15:57:57","modified_gmt":"2025-05-10T12:57:57","slug":"de-las-protestas-en-daraya-a-los-campos-de-idlib-historia-de-la-resiliencia-de-la-rosa-de-damasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/?p=353012","title":{"rendered":"De las protestas en Daraya a los campos de Idlib: Historia de la resiliencia de la Rosa de Damasco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Damasco, 10 may (SANA)\u00a0<\/strong><\/span> Con su fragancia embriagadora y su forma deslumbrante, la Rosa de Damasco (Al-Wardah Al-Shamieh) fue considerada el s\u00edmbolo de la belleza y amor, y fue inscrita en 2019 por La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) dentro de la lista representativa del patrimonio inmaterial de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>El aroma de Damasco en Idlib<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abu Ahmed, un refugiado de Damasco, disfruta cada primavera de un caf\u00e9\u00a0 matutino en la localidad de Killi, al norte de la provincia de Idlib. Mientras lo saborea, contempla una deslumbrante panorama: campos\u00a0 de vibrantes colores y fragantes aromas que le recuerdan a su hogar. Son campos de la Rosa de Damasco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353014 alignleft\" src=\"http:\/\/sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1.jpg 1024w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1-150x100.jpg 150w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-53-37-1-310x205.jpg 310w\" sizes=\"(max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/>Esta flor milenaria, conocida por su fragancia y sus virtudes terap\u00e9uticas &#8220;la Rosa de Damasco&#8221; se marchitaba en la capital siria que le da su nombre, as\u00ed como en los campos circundantes, a ra\u00edz del desplazamiento forzado de personas en la ciudad de Daraya, producto de los cr\u00edmenes y bombardeos del derrocado r\u00e9gimen de Bashar Al-Assad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El damasceno se llev\u00f3 consigo un tesoro intangible: el aroma de Damasco. Lo plant\u00f3, literalmente, en un terreno alquilado. Los rosales florecieron, creando un peque\u00f1o para\u00edso, un oasis de nostalgia que lo transporta a su infancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>\u00c9xito en Killi<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace seis a\u00f1os, este terreno estaba vac\u00edo. Abu Ahmed fue el primero en sembrar la Rosa de Damasco no como ornamento, sino como un acto de resistencia cultural. Su iniciativa prosper\u00f3, reviviendo la flor en Idlib y convirti\u00e9ndola en un cultivo esencial para la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Killi, una peque\u00f1a localidad a 23 kil\u00f3metros al norte del centro de la gobernaci\u00f3n de Idlib, en la carretera hacia Bab al-Hawa (frontera con T\u00fcrkiye), es ahora reconocida por el cultivo de esta emblem\u00e1tica flor siria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el camino no est\u00e1 exento de obst\u00e1culos. Duras condiciones laborales, falta de apoyo a la industria y dificultades para la exportaci\u00f3n son algunos de los retos que enfrentan los agricultores. En el noroeste de Siria, mujeres y ni\u00f1os trabajan en el campo por salarios \u00ednfimos, luchando por la supervivencia familiar. El desarrollo de la industria del aceite y agua de rosas se ve limitado por la falta de equipos y laboratorios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Un s\u00edmbolo de resistencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abu Ahmed, de unos cuarenta a\u00f1os, aport\u00f3 el conocimiento ancestral de sus antepasados sobre el cultivo de la rosa, buscando una nueva vida a trav\u00e9s de la inversi\u00f3n. Lleg\u00f3 a Idlib junto a miles de desplazados de Daraya y otras zonas rurales de Damasco a finales de 2016, tras el acuerdo de evacuaci\u00f3n de opositores al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353015 alignleft\" src=\"http:\/\/sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39.jpg\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39.jpg 1280w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39-300x169.jpg 300w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39-150x84.jpg 150w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-59-39-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/>La Rosa de Damasco, tambi\u00e9n conocida como Rosa damascena o Rosa del Sult\u00e1n, es un s\u00edmbolo de belleza y amor gracias a su embriagadora fragancia y delicada forma. En 2019, la UNESCO la reconoci\u00f3 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por sus virtudes terap\u00e9uticas, relajantes y desinfectantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de la llegada de Abu Ahmed, la Rosa de Damasco era una desconocida en Killi. \u00c9l la introdujo, la cultiv\u00f3 y la propag\u00f3. Con el tiempo, se convirti\u00f3 en una fuente de sustento para decenas de familias, un trabajo que combina la necesidad econ\u00f3mica con el placer de cultivar la belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existen estad\u00edsticas oficiales sobre el cultivo de rosas de Damasco en Idlib. Sin embargo, los agricultores de Killi, ubicada en las llanuras de Al Roj y Darkoush, estiman que la superficie cultivada alcanza las 300 dunams.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Un recuerdo imborrable<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Dej\u00e9 atr\u00e1s un exuberante campo de vides y rosas de Damasco, con sus encantadores colores, y muchos \u00e1rboles frutales: manzanos, higueras, albaricoqueros\u2026 Racimos de uvas colgaban de las vides, mientras las rosas damascenas florec\u00edan bajo las p\u00e9rgolas. Esa imagen permanece grabada en mi coraz\u00f3n&#8221;, recuerda Abu Ahmed con nostalgia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agreg\u00f3 que estos campos ya no existen, debido a los violentos bombardeos contra Daraya por parte del r\u00e9gimen. \u201cNos vimos obligados a huir, dejando atr\u00e1s nuestras tierras, nuestros hogares, nuestras rosas y a\u00f1os de trabajo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Rosa damascena tiene un simbolismo especial para el pueblo de Darayya, un simbolismo que los sirios nunca olvidar\u00e1n. En los primeros d\u00edas de las manifestaciones de 2011, llevamos rosas y agua de rosas como expresi\u00f3n de paz y vida, entreg\u00e1ndoselas al ej\u00e9rcito de su pa\u00edd como muestra de buena voluntad durante las protestas contra el r\u00e9gimen anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>La expansi\u00f3n de la Rosa de Damasco en Idlib<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso hoy, dondequiera que voy, planto rosas, las cuales han llegado a cubrir grandes \u00e1reas en el campo de Idlib, agreg\u00f3 el agricultor damasceno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl agr\u00f3nomo damasceno\u201d era el apodo de Abu Ahmed en su lugar de refugio . Fue el principal referente para los pobladores y agricultores que quer\u00edan aprender sobre el cultivo de la Rosa de Damasco para la inversi\u00f3n y la producci\u00f3n, ya que es un cultivo abundante durante todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353017 alignleft\" src=\"http:\/\/sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55.jpg\" alt=\"\" width=\"395\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55.jpg 1024w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55-300x200.jpg 300w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55-150x100.jpg 150w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55-768x512.jpg 768w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-34-55-310x205.jpg 310w\" sizes=\"(max-width: 395px) 100vw, 395px\" \/>Zaid Abu Osama, un agricultor de cincuenta a\u00f1os de Killi, ha sustituido el cultivo de comino y semillas negras por el de la rosa de Damasco. Abu Osama alquil\u00f3 veinte dunams de tierra en la zona por dos mil d\u00f3lares anuales y los invirti\u00f3 durante cuatro a\u00f1os consecutivos para cultivar la flor de Damasco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cultivo de la rosa de Damasco es menos da\u00f1ino, menos costoso y m\u00e1s productivo. Cada a\u00f1o su producci\u00f3n aumenta debido a la estabilidad de las ra\u00edces de los rosales en el suelo y a su r\u00e1pido crecimiento; adem\u00e1s, son plantas sostenibles, a diferencia de los cultivos de temporada, explic\u00f3 Abu Osama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos agricultores de la regi\u00f3n, como Abu Osama, han descubierto que este cultivo\u00a0 les ayuda a evitar las p\u00e9rdidas esperadas de otros cultivos debido a las condiciones clim\u00e1ticas adversas, como heladas, granizo o plagas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>El trabajo infantil de la cosecha de rosas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia de Abu Ahmed se encarga del proceso de recolecci\u00f3n. Su hijo mayor, Ahmed (15 a\u00f1os), su hermano menor, Abdul Rahman (13), y su hermano Nour (11), recogen los p\u00e9talos de rosa y llenan las bolsas con habilidad y agilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353019 alignleft\" src=\"http:\/\/sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-14.jpg\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-14.jpg 1024w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-14-300x200.jpg 300w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-14-150x100.jpg 150w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-14-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/>\u201cNuestras peque\u00f1as manos se han acostumbrado a las espinas de las rosas y a su recolecci\u00f3n; en los \u00faltimos seis a\u00f1os nos hemos vuelto expertos y podemos participar en la recolecci\u00f3n en talleres de los campos vecinos\u201d, dijo Abdul Rahman, el hijo menor de Abu Ahmed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos ni\u00f1os como Abdul Rahman y sus hermanos han abandonado la escuela para trabajar en la agricultura u otras actividades para mantener a sus familias, especialmente porque un gran n\u00famero son hu\u00e9rfanos y carecen de sost\u00e9n. La mayor\u00eda de ellos viven en campamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un informe publicado en febrero de 2023 por el Equipo de Coordinadores de Respuesta a Siria estim\u00f3 que el n\u00famero de ni\u00f1os trabajadores de entre 14 y 17 a\u00f1os superaba el 37% del total de ni\u00f1os en los campamentos de desplazados. Por lo tanto, el trabajo infantil en las regiones del norte de Siria es un fen\u00f3meno generalizado, ya que el deterioro de las condiciones de vida ha obligado a muchas familias a enviar a sus hijos al mercado laboral a temprana edad y en trabajos dif\u00edciles, incluyendo el trabajo en tierras agr\u00edcolas, la cosecha y el deshierbe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Duro trabajo para las mujeres<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de la recolecci\u00f3n de rosas recae sobre las mujeres. Ellas trabajan en talleres, cada uno con aproximadamente 15 mujeres de diferentes edades, que tambi\u00e9n trabajan en la tierra, ya sea cosechando cultivos de temporada o desherbando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde primera hora de la ma\u00f1ana, Mufida (30 a\u00f1os) y decenas de mujeres y ni\u00f1os se dispersaron entre las hileras de rosales, cada uno con una peque\u00f1a cesta para recoger flores. Las mujeres suelen usar ropa oscura para trabajar en el campo. Sin embargo, Mufida eligi\u00f3 un vestido colorido que refleja su alegr\u00eda por la temporada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNunca me siento tan feliz y llena de energ\u00eda como cuando recojo la rosa de Damasco, y me gusta que eso se refleje en mi ropa\u201d, dijo Mufida<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>La vida de Mufida en el campamento de Idlib<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mufida, madre de cuatro hijos, vive en un campamento improvisado al este de Sarmada, en el campo norte de Idlib, desde que fue desplazada de su aldea en Alepo hace siete a\u00f1os debido a los combates. Es el \u00fanico sost\u00e9n de sus hijos tras la muerte de su marido en un bombardeo del antiguo r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, los ni\u00f1os corren por los campos, recogiendo rosas en sus peque\u00f1as cestas, mientras los adultos comparten historias sobre la importancia de la rosa de Damasco y la preservaci\u00f3n de este patrimonio cultural y natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-353020 alignleft\" src=\"http:\/\/sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-05.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-05.jpg 1024w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-05-300x200.jpg 300w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-05-150x100.jpg 150w, https:\/\/archive.sana.sy\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/photo_2025-05-09_19-54-05-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/>Muchas mujeres en el norte de Siria trabajan en la agricultura en talleres especializados, supervisados por un &#8220;shawish&#8221;. Mufida y sus compa\u00f1eras reciben 15 liras turcas (menos de medio d\u00f3lar) por hora de trabajo, ya sea recogiendo rosas o desherbando. Su jornada laboral suele durar entre cinco y ocho horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos pocos centavos, como los describe Mufida, son &#8220;una peque\u00f1a estaca que sostiene una gran olla&#8221;. A pesar de los bajos salarios y la explotaci\u00f3n laboral en la agricultura y la cosecha, trabajar es preferible al desempleo en el contexto del deterioro de las condiciones de vida y econ\u00f3micas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la Rosa de Damascena sigue siendo un s\u00edmbolo que trasciende las \u00e9pocas. En los primeros d\u00edas de la revoluci\u00f3n siria, fue un s\u00edmbolo de paz, llevada por los manifestantes frente a las balas. Hoy, se ha convertido en un s\u00edmbolo de resistencia en el campo. Los desaf\u00edos de su cultivo desde las duras condiciones de trabajo hasta las dificultades de fabricaci\u00f3n y exportaci\u00f3n son sorprendentemente similares a la actual lucha por la supervivencia del pueblo sirio. As\u00ed como la rosa damascena fue un s\u00edmbolo de esperanza en las manifestaciones, hoy est\u00e1 presente en todos los \u00e1mbitos, dando testimonio de la capacidad humana para aferrarse a su identidad y herencia, a pesar de las dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>Por Watfeh Salloum<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Damasco, 10 may (SANA)\u00a0 Con su fragancia embriagadora y su forma deslumbrante, la Rosa de Damasco (Al-Wardah Al-Shamieh) fue considerada el s\u00edmbolo de la belleza y amor, y fue inscrita en 2019 por La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) dentro de la lista representativa del patrimonio &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":353022,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[447,477,597,510,20724,476,7541,18781],"tags":[],"class_list":["post-353012","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-local-politica","category-noticias-edulcorantes","category-cinta-de-noticias","category-arte-y-cultura","category-minuto-a-minuto","category-locales","category-ultimas-noticias","category-vistazos-sobre-siria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/353012"}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=353012"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/353012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":353023,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/353012\/revisions\/353023"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/353022"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=353012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=353012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.sana.sy\/es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=353012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}